En los últimos años, las zonas genitales o íntimas son de las más demandadas tanto por mujeres como por hombres. Al ser una zona delicada, la rasuración con cuchilla puede ser muy peligrosa, sobre todo porque la piel no está totalmente estirada y suelen haber pliegues o rugosidades, al contrario que otras zonas como la de las piernas o las axilas. Por ello, muchos hombres y mujeres se aplican cremas depilatorias, cuyos efectos no son muy duraderos y la salida del vello es mucho más abundante y de mayor grosor.

Además, en estas zonas son más propensos los pelos enquistados, pudiendo formar pequeñas heridas. Para facilitar la depilación, la tecnología láser también ha evolucionado en tratamientos dedicados, en exclusiva, a las zonas genitales de hombres y mujeres.

 

Los tipos depilación íntima más populares

Seguro que habrás oído de hablar de “ingles brasileñas” o “ingles caribeñas”. Ambos son dos tipos de depilación no integral, que dejan algo de vello en la zona íntima en el caso de la mujer.

  • Depilación bikini: se depila la zona de las ingles, el límite de la línea del bikini. Normalmente se deja un triángulo y se recorta el vello exterior.
  • Depilación integral: depilación total de la zona del pubis tanto en hombres como en mujeres.
  • Depilación brasileña: es algo más amplia que la de la línea del bikini. En vez de un triángulo se deja una pequeña línea en la parte de los labios.
  • Depilación caribeña: es casi como la depilación integral, ya que se depilan los labios mayores y el llamado “Monte de Venus”

 

Los beneficios de la depilación íntima en hombres y mujeres

Se dice que quitar el vello en su totalidad en las zonas genitales nos desprotege totalmente de posibles enfermedades, hongos o infecciones. Pero es al contrario, al tener mucho vello en esta zona, hace que puedan quedar restos de fluidos o que sea el lugar ideal para que se críen hongos o bacterias. Su eliminación evita rozaduras y mejora las relaciones sexuales.

También se dice que la depilación láser en estas zonas pueden llegar a irritar la piel, a hacer que se enrojezca y se irrite. Al principio es normal que exista una rojez mayor en esta zona, pero se va a los pocos días, quedando la piel suave y olvidándonos, por mucho tiempo, del vello. Otro de los rumores es que la depilación en zonas tan delicadas y sensibles produce mucho dolor. Sí es cierto que se nota un poco más que en el caso de las piernas y las axilas porque hay muchísimas más terminaciones nerviosas que en otras áreas del cuerpo. No obstante, el pequeño malestar que se puede sentir durante el tratamiento, para nada se compara con el dolor de la cera, de poder hacernos una herida con las cuchillas o que la crema acabe provocando una reacción alérgica y nos irrite la piel.

Y, por supuesto, tampoco produce impotencia y nos hace sentir menos en nuestras relaciones sexuales. El láser actúa sólo en la raíz del pelo, para nada afecta a otra cosa que no sea la eliminación del vello de raíz.

 

Metodología de la depilación láser íntima

Por el mismo caso de que es una zona delicada, lo mejor es consultar a los especialistas médico-estéticos que evaluarán el tipo de piel y vello de esta zona para recomendarnos el tratamiento más adecuado.

Al principio se realizará un estudio de estos dos parámetros y se le indicará al paciente cuántas sesiones serán necesarias según el tipo de depilación íntima que desee.

Los cuidados tras el tratamiento serán indicados por el especialista, el cual responderá a cualquier duda que se tenga sobre la depilación láser.